¿A quién le echamos la culpa de lo que nos pasa?

A nadie porque no somos un rebaño; somos individuos y cada uno se hace responsable de sí mismo. Decidimos llevar a cabo ciertas acciones y también nos hacemos cargo de sus consecuencias.

Ninguno de nuestros dioses nos exige cierto comportamiento, ninguno nos amenaza con el castigo eterno ni nos infunde miedo para obligarnos a doblar las rodillas. El bien y el mal coexisten de la mano dentro de cada persona; entre más brilla su luz, más oscuras son las sombras que proyecta.

Somos valientes porque enfrentamos el mundo desde nuestras creencias. Somos completamente libres de caminar en la luz, pero también nos atrevemos a cometer errores e incluso a recorrer los senderos de la oscuridad porque guardan muchas enseñanzas vitales para el espíritu. Los únicos caminos misteriosos son los de nuestra psique y los que están ocultos en nuestro subconsciente.

Para eso tenemos oráculos, como el Tarot o las Runas, que nos guían a través de la penumbra y nos ayudan a comprender más ampliamente por qué estamos viviendo cierta experiencia (agradable o dolorosa). Sí, algunos de nosotros tenemos el don de la adivinación para saber qué traerá el futuro, pero siempre y en todos los casos depende de las acciones que tomemos en el presente. El aquí y el ahora determina nuestro destino.

Un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s