Mitos y criaturas

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La palabra mitología proviene de los términos griegos μυθος y λογος; mythos significa “contar desde adentro” y logos, “razonar, pasar por el filtro de la razón”. Entonces, etimológicamente significa “narrar racionalmente lo que está en el interior” o “encontrar la razón de lo que está adentro”, que es algo muy diferente a inventar sin ton ni son historias o mentiras.

La acepción de “mentira” que se le ha dado en estos tiempos ateos a los mitos es inexacta. Para Mircea Eliade (el primer académico en revalorizar las mitologías de la humanidad en su justa dimensión), el mito es “una historia de inapreciable valor, porque es sagrada, ejemplar y significativa”. Los mitos son el vehículo que naturalmente encontró la humanidad desde tiempos antiguos para expresar su relación con lo sagrado, para explicarse el mundo, para comprender lo que le pasa y para darle un sentido a su vida. Los mitos no solo proporcionan “modelos a la conducta humana”, sino que le dan “significación y valor a la existencia”.

El mito fue la primera herramienta que tuvo el hombre para explicar el mundo; después vinieron los ritos. Los ritos son actos ceremoniales que se repiten regularmente; son las recreaciones en este plano mundano de un mito en particular. Esto dio lugar a las religiones, que, en una súper sintaxis cósmica, se pueden reducir a ser conjuntos de mitos vivos que nos acercan a los dioses.

En la antigua Grecia, la particular efervescencia de su mitología los inspiró a seguir explicándose el mundo. Sólo que se fueron separando de lo sagrado para acercarse a la pura razón. Así nació la filosofía. Y la filosofía se alejó aún más de lo sagrado e incluso de la realidad para encerrarse en la mente. En algún punto dio a luz a la ciencia, que es el aparato racional aplicado a la explicación fría (objetiva) de los hechos y los fenómenos. De un modo esquemático, el camino fue así: mitos > religión > filosofía > ciencia.

Los mitos y la ciencia buscan lo mismo: explicar la realidad. No están peleados como hemos creído (o como nos han hecho creer). Ambos nos dan beneficios e incluso se complementan. La ciencia ha alargado nuestro paso por este mundo y lo ha hecho más cómodo; pero esa misma ciencia no puede darle sentido a la vida de nadie, es estéril. Para eso seguimos teniendo a los mitos.

Los mitos son narraciones de origen sagrado, que fueron creados (o revelados) para explicar el cosmos. En esta categoría (con la etiqueta #mito) encontrarás narraciones cosmológicas y criaturas fabulosas que tal vez nunca sepamos qué tanto tienen de fantasía y de realidad.