Recetas mágicas

recetas-magicas_01

La magia es una manifestación de lo sagrado en nuestras vidas; es la manera que todos tenemos de pedir deseos y que se cumplan. El propósito de esta vida es ser felices, el universo es generoso y se vale pedir lo que hace feliz a cada quien.

Digan lo que digan estudiosos y chamanes, sólo existen dos tipos de magia: la Sagrada y la Personal. La primera está en armonía con nosotros mismos y el cosmos; jamás dañará a nadie ni tendrá consecuencias funestas; eso sí, tardará más tiempo en actuar porque da espacio para que se acomoden las cosas del mejor modo posible para todos los involucrados. La segunda está basada en nuestro egoísmo, que tan fácilmente se deja cegar por los objetos de su deseo; así que abre la puerta a lo perverso, a lo retorcido, a hacerle daño a otros y a uno mismo.

Un ejemplo resaltará la diferencia: Alguien quiere enamorarse. Si usa la Magia Sagrada, le pedirá al universo que le mande a alguien que resuene en su misma frecuencia, respetando la armonía cósmica. Supongamos que la persona ideal vive en otro país; entonces se tienen que acomodar un montón de cosas para estar juntos y eso requiere tiempo. Cuando por fin se dé ese encuentro, será espectacular y serán felices sin haber lastimado a nadie.

Ahora, si se usa la Magia Personal, muy fácilmente cederá ante a miopía del egoísmo y escogerá a alguien en particular sin tomar en cuenta si hay algún matrimonio de por medio o que en realidad no son compatibles…

Por cierto, a la hora de practicar la magia, primero se usan objetos específicos como velas, esencias, flores, etc., porque así se convence a la parte más racional y escéptica de la mente que si se está “haciendo algo”. Conforme se profundice y cultive la espiritualidad, llegará el momento en que el mero deseo haga la magia.

Sigue la etiqueta #magia y encontrarás hechizos prácticos para la vida contemporánea.